Durante el transcurso de la Segunda Guerra de Irak en el 2003, la capital, Bagdad, fue masivamente bombardeada. Con los primeros bombardeos, el Hospital civil de Irak fue dañado seriamente y la CRI (Cruz Roja Italiana), ya presente en el territorio, puso a disposición de la población una estructura sanitaria de campo, compuesta en su totalidad por tiendas neumáticas EDY.